Un año para agradecer y seguir construyendo juntos

Dr. David de la Rosa, presidente de SEPAR
Con el cierre del año a la vista, es un buen momento para detenernos y mirar atrás con perspectiva. La salud respiratoria en España sigue enfrentando retos importantes, pero también es cierto que nuestra comunidad profesional nunca ha estado tan unida, tan activa y tan comprometida en aportar soluciones reales. 2025 ha sido, sin duda, un año de esfuerzo compartido, transversal y multidisciplinar. Nos hemos encontrado en congresos, hemos colaborado en proyectos de investigación, hemos formado a compañeros y hemos acompañado a los pacientes. Todo ello ha sido posible gracias a la generosidad inmensa de quienes, desde todos los rincones del país, dedican tiempo y talento a la Sociedad de manera desinteresada, con la única recompensa de avanzar en conocimiento y mejorar la calidad asistencial.
Hemos superado ya los 6.000 socios y socias, reflejo de una comunidad en expansión y muy diversa. Un ecosistema en el que conviven perfiles asistenciales, investigadores, neumólogos, cirujanos torácicos, fisioterapeutas, enfermeras, residentes… todos impulsando una misma misión: cuidar mejor a quienes viven con una enfermedad respiratoria. La formación sigue siendo uno de nuestros grandes motores: más de 3.000 profesionales se han beneficiado este año de programas docentes de SEPAR, que suman más de 5.000 horas lectivas. Aprendemos unos de otros, y eso nos fortalece como colectivo.
También hemos seguido elevando el listón en investigación integrada y en proyectos estratégicos que nacen para transformar. Desde los grandes registros hasta la actualización de guías clínicas de referencia, pasando por iniciativas de cribado o avances en inmunización… cada logro es colectivo, y detrás de cada publicación hay nombres y equipos que creen firmemente en el progreso. La innovación ha adquirido un impulso especial este año, abriendo nuevas vías de colaboración con el ámbito tecnológico y consolidando esa visión de una salud respiratoria más digital, más eficiente y más cercana a las necesidades de pacientes y profesionales.
Además, no solo producimos ciencia: la hacemos visible y accesible. Congresos con récord de participación, foros donde los pacientes amplifican su voz, campañas que conectan con la sociedad y un papel cada vez más relevante como interlocutores ante las instituciones. Todo ello con un propósito compartido: dar visibilidad a las enfermedades respiratorias y situarlas en el lugar que merecen dentro de las prioridades de salud pública. En esa línea, hemos seguido colaborando con todos los agentes posibles para impulsar, entre otros objetivos, una Estrategia Nacional de Enfermedades Respiratorias y el reconocimiento de recursos esenciales como las UCRIs. El Año SEPAR de la Neumología Intervencionista, que culminó en nuestro Congreso de Bilbao, fue un éxito colectivo que reforzó la capacidad transformadora de nuestra especialidad, y ahora avanzamos con fuerza en el Año SEPAR de los Trastornos Respiratorios del Sueño, que está teniendo una gran acogida y proyección.
Nuestra vocación de servicio también trasciende fronteras. Este año hemos reforzado puentes con sociedades científicas de Latinoamérica y hemos colaborado en acciones de apoyo formativo, logístico y asistencial, contribuyendo a la mejora de la atención respiratoria más allá de nuestras fronteras. SEPAR Solidaria ha seguido cumpliendo su propósito con proyectos que reflejan la esencia humana de nuestra profesión: acompañar y ayudar allí donde más se necesita.
Si algo define a SEPAR no son solo sus proyectos, sino las personas. Quienes responden “sí” cuando la Sociedad llama. Quienes encuentran tiempo donde no lo hay. Quienes entienden que nuestro trabajo mejora vidas. Este editorial quiere ser, por encima de todo, un agradecimiento sincero: a los socios y socias que participan, investigan, enseñan, acreditan, comunican; a quienes organizan reuniones, moderan sesiones, revisan proyectos, tutorizan, coordinan; a quienes empujan para que todo salga adelante. Nada de esto sería posible sin vosotros.
Seguiremos trabajando para ofrecer más y mejor formación, más oportunidades de investigación y más espacios para compartir conocimiento. Pero, sobre todo, seguiremos escuchando a nuestra comunidad y reforzando la convicción de que SEPAR es un proyecto común, abierto y construido desde la ilusión. Gracias por el compromiso y la humanidad que ponéis cada día. Gracias por seguir sumando. Gracias por respirar SEPAR.