Entrevista al Dr. José María García: «En las actividades de SEPAR Solidaria muchos participantes coinciden en algo: reciben más de lo que aportan.»
Con más de cuatro décadas de trayectoria en la neumología y una larga vinculación a Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), el Dr. José María García ha sido testigo directo de la evolución de la especialidad y de la propia sociedad científica desde finales de los años setenta. A lo largo de este tiempo ha participado activamente en múltiples iniciativas científicas y organizativas, consolidando un profundo sentimiento de pertenencia a SEPAR.
En la actualidad dirige SEPAR Solidaria, el comité que canaliza el compromiso social de la Sociedad a través de proyectos de cooperación, formación de profesionales en otros países y donación de tecnología sanitaria. En esta entrevista repasa la evolución de SEPAR, reflexiona sobre el valor de la colaboración entre socios y comparte su visión sobre el presente y el futuro de la actividad solidaria dentro de la especialidad.
En los años que lleva como socio de SEPAR, ¿cómo ha visto la evolución de la Sociedad y cuáles cree que han sido los cambios más relevantes, tanto a nivel científico como institucional?
Los cambios que ha experimentado SEPAR desde que la conocí, cuando era residente a finales de la década de los setenta del siglo pasado, han sido muy profundos.
Desde el punto de vista institucional, considero especialmente relevantes la creación de las Áreas de Trabajo, de los Programas Integrados de Investigación (PII) y de los Comités, entre ellos el de SEPAR Solidaria. A lo largo de estos años también se han producido cambios sociales importantes, tanto en el comportamiento de las personas como en la propia dimensión de la Sociedad, que hoy cuenta con muchos más miembros.
En el ámbito científico, numerosas actividades propias de la especialidad han evolucionado o han surgido como nuevas. La tecnología ha avanzado de manera extraordinaria y ahora nos encontramos ante un nuevo escenario marcado por la inteligencia artificial, que sin duda transformará la forma de trabajar.
A pesar de todos estos cambios, creo que la esencia de la Sociedad permanece: divulgar los conocimientos científicos de la especialidad entre los socios para garantizar la mejor asistencia posible a los pacientes. Al mismo tiempo, SEPAR impulsa el avance de la neumología a través de la investigación de sus miembros y actúa como un espacio de encuentro entre profesionales, lo que permite crear vínculos personales y profesionales muy valiosos. En definitiva, la esencia de la Sociedad se mantiene y debe seguir haciéndolo, al tiempo que permanecemos atentos a los cambios y oportunidades que surgen.
SEPAR Solidaria es una de las expresiones más claras del compromiso social de la Sociedad. ¿Cuál diría que es hoy la misión principal del Comité y cómo ha evolucionado en los últimos años?
La misión fundamental sigue siendo la misma que cuando se creó: expresar el compromiso social de SEPAR mediante la divulgación del conocimiento de nuestra especialidad, apoyando la formación de profesionales en otros países y facilitando ayuda tecnológica siempre que sea posible.
Lo que sí ha cambiado con el tiempo son los medios disponibles para alcanzar estos objetivos. Han evolucionado tanto las formas de realizar la formación como las posibilidades de colaboración tecnológica. Sin embargo, la esencia permanece intacta: intentar ayudar y ser solidarios con aquellos países que pueden beneficiarse de nuestra actividad.
Muchos de los proyectos se basan en la colaboración directa de profesionales de SEPAR que participan de forma voluntaria. ¿Qué aporta esta implicación de los socios y cómo se articula desde el Comité?
La actitud y el compromiso de los socios que participan en las actividades de SEPAR Solidaria —tanto quienes colaboran directamente como quienes solicitan participar o nos apoyan con su ánimo y sus palabras— no podría ser mejor. Nunca hemos tenido problemas con ningún participante ni con ningún solicitante, lo que resulta realmente extraordinario.
Por ello, es obligado agradecer el comportamiento ejemplar de todas las personas de nuestra Sociedad que se implican en estas iniciativas. Como comentario adicional, debo señalar que para el Comité resulta en ocasiones difícil elegir candidatos en las convocatorias. Lamentamos no poder atender todas las solicitudes, aunque en muchas ocasiones los candidatos que no son seleccionados en una primera convocatoria logran participar en una segunda. Por eso, animamos a quienes estén interesados a no desanimarse y a seguir presentando sus propuestas.
SEPAR Solidaria trabaja a menudo en colaboración con otras entidades, hospitales, sociedades científicas y organizaciones internacionales. ¿Qué papel juegan estas alianzas y qué retos plantea coordinar proyectos tan diversos?
Las personas que participan en nuestras actividades trabajan en centros sanitarios, y es justo destacar que estos centros colaboran de manera muy positiva cuando solicitamos su apoyo para recibir a colegas de otros países. En la mayoría de los proyectos se contempla una visita inicial de nuestros profesionales a los países colaboradores y, posteriormente, una estancia de profesionales de esos países en España.
Uno de los aspectos que todavía presenta dificultades es la obtención de permisos laborales para que nuestros becarios puedan realizar estas estancias. En ocasiones deben hacerlo utilizando vacaciones o incluso permisos sin sueldo. Es un tema complejo, ya que depende de cada hospital y de cada comunidad autónoma, pero sin duda sería deseable encontrar fórmulas que faciliten estas experiencias.
En cuanto a la colaboración con otras sociedades, existe una buena relación. En nuestro caso destaca especialmente la cooperación con la Sociedad Española de Endoscopia Respiratoria, particularmente en proyectos relacionados con la donación de equipamiento, que también se complementa con la iniciativa de hospitales que donan material sanitario.
Además, SEPAR Solidaria organiza campañas de captación de fondos cuando se producen catástrofes naturales o situaciones derivadas de conflictos, con una respuesta muy positiva por parte de los socios. También mantenemos acuerdos con fundaciones y empresas, como en el proyecto que desarrollamos actualmente en Perú en colaboración con Chiesi Foundation y Chiesi España. En general, estas colaboraciones se desarrollan con bastante facilidad gracias a la actitud positiva que suele existir hacia las iniciativas solidarias.
Usted cuenta con una larga trayectoria vinculada a SEPAR y ha asumido distintas responsabilidades dentro de la Sociedad. ¿Qué le ha aportado personal y profesionalmente este recorrido y qué le motivó a implicarse de forma tan directa en el ámbito solidario?
SEPAR ha sido una parte muy importante de mi vida. Me ha aportado mucho tanto desde el punto de vista profesional —formación, participación en estudios, reuniones y congresos— como en el ámbito personal, ya que me ha permitido conocer a muchos compañeros que han enriquecido mi vida. Nombrar a todos ellos sería imposible y requeriría varios números de la revista.
Muchos miembros de la Sociedad compartimos ese sentimiento de pertenencia a SEPAR, que se inculca desde los primeros años de la profesión y que considero fundamental preservar.
En cuanto a mi implicación en el ámbito solidario, desde la creación de SEPAR Solidaria seguí con gran interés sus actividades. Siempre me llamaba la atención la conclusión que repetían quienes participaban en los proyectos: que habían recibido mucho más de lo que habían podido aportar.
Cuando finalicé mi actividad asistencial y mi situación familiar era más estable, decidí solicitar una beca —cuando el Comité estaba dirigido por Julio Ancochea— para realizar una estancia en los campamentos de refugiados saharauis. Fue una experiencia extraordinaria que compartí con Victoria Alcaraz y David Chaparro. Posteriormente tuve la oportunidad de repetir la experiencia con Enrique Cases, cuando SEPAR, bajo la presidencia de Carlos Jiménez, donó un equipo para el diagnóstico de la tuberculosis que posteriormente también ayudó en el diagnóstico del COVID.
Cuando pensaba que mi relación con SEPAR llegaba a su fin, recibí la inesperada propuesta del presidente Francisco García Río para coordinar SEPAR Solidaria junto a Meritxell Peiró, propuesta que acepté con mucha ilusión. Posteriormente, el actual presidente, David de la Rosa, me propuso continuar en esta responsabilidad, ahora junto a Montserrat Adell, tras asumir Meritxell nuevas tareas.
Mirando al futuro, ¿cuáles son los principales retos y prioridades del Comité SEPAR Solidaria en los próximos años?
El futuro de SEPAR Solidaria se contempla con optimismo. Resulta muy positivo comprobar que existe un elevado número de solicitudes de colaboración por parte de los socios y que surgen propuestas muy interesantes que el Comité ha podido llevar a cabo.
Un ejemplo reciente es el proyecto desarrollado en Tanzania, que abre nuevas líneas de trabajo. Estas iniciativas permiten incorporar nuevas personas al Comité y a las actividades, lo que sin duda contribuirá a que SEPAR Solidaria continúe creciendo y mejorando en los próximos años.
Desde la perspectiva de un neumólogo veterano, ¿qué consejos daría a los jóvenes neumólogos que ahora se incorporan a SEPAR?
Probablemente esta sea la pregunta más difícil de la entrevista, porque los tiempos cambian y también lo hacen las personas y sus puntos de vista. En cualquier caso, me gustaría transmitirles que han elegido una profesión extraordinaria y una especialidad muy atractiva.
Además, actualmente existe una demanda importante de profesionales sanitarios, lo que facilita su incorporación al mundo laboral. Mi recomendación para ellos —y para todos los profesionales de la Sociedad— es que trabajen con esfuerzo, dedicación y generosidad. Alcanzar la satisfacción con el trabajo que uno realiza es algo muy importante en la vida.
Y para terminar con una pregunta más personal: además de su dedicación a la neumología y a SEPAR, ¿qué otras aficiones o intereses ocupa su tiempo y le ayudan a desconectar del ámbito profesional?
Tengo la suerte de que me gustan y disfruto con muchas cosas ajenas a la profesión. La más importante es la familia que, por suerte, es numerosa y, para mí, inmejorable. También los amigos con los que disfruto.
Me gusta mucho todo lo relacionado con la cultura, creo que es básica y necesaria para mejorar este mundo inquietante que vivimos. Leo mucha novela clásica y moderna. Me gusta mucho la música, escucharla, y desde que me jubilé practicarla, aprendí a tocar el violoncelo -para mí una gran satisfacción y disfrute, no sé si mi instrumento-compañero pensará lo mismo, por suerte no dice nada…- e incluso empecé a cantar, ¡aprendí a respirar y darme cuenta de la importancia del aire¡.
También me gusta mucho el deporte, practiqué el fútbol hasta hace pocos años, lo que ha sido una gran experiencia, me gusta jugar en la playa lo que es una maravilla. Ahora camino mucho oyendo música….
En fin, que la vida me ha dado muchas cosas y no puedo menos que estar agradecido. En este caso, y con respecto a esta entrevista, decir que he disfrutado mucho con muchos compañeros de SEPAR, sigo disfrutando y espero seguir haciéndolo muchos años. Un abrazo a todos.