La nueva guía española del tratamiento farmacológico de la EPOC estable (GesEPOC 2025)

Dr. Marc Miravitlles
Servicio de Neumología
Hospital Universitari Vall d’Hebron/ Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR). Barcelona Vall d’Hebron Hospital Campus (Barcelona)
La Guía Española de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (GesEPOC) 2025 representa una actualización sustancial del marco clínico para el diagnóstico, la estratificación y el tratamiento de la EPOC en España. Esta revisión responde a la consolidación de nueva evidencia científica, al desarrollo de biomarcadores clínicamente útiles y a la necesidad de avanzar hacia un manejo más personalizado de la enfermedad. La guía ha sido elaborada por un grupo multidisciplinar de expertos representantes de diversas sociedades científicas, incluyendo por primera vez a la Asociación Latinoamericana del Tórax (ALAT) y utiliza la metodología GRADE para la evaluación de la evidencia en el tratamiento farmacológico de la EPOC estable.
El diagnóstico de la EPOC continúa basándose en la demostración espirométrica de obstrucción al flujo aéreo persistente tras broncodilatación. No obstante, se señala la necesidad de identificar una exposición de riesgo, usualmente el tabaquismo, y la presencia habitual, aunque no imprescindible, de síntomas respiratorios, para establecer un diagnóstico de EPOC. GesEPOC 2025 enfatiza la importancia del diagnóstico precoz y de la caracterización clínica integral desde fases iniciales, incorporando la evaluación sistemática de síntomas, historia de exacerbaciones, comorbilidades y factores de riesgo. La estratificación del riesgo se mantiene como un elemento central para la toma de decisiones terapéuticas y se reconoce que diversos rasgos tratables como el tabaquismo activo, el déficit de alfa-1 antitripsina, la adherencia al tratamiento y la técnica inhalatoria, entre otros deben identificarse y abordarse desde momento del diagnóstico.
Uno de los ejes principales de la guía es la consolidación de un enfoque basado en fenotipos clínicos y rasgos tratables. Se definen tres grandes grupos o fenotipos con implicaciones terapéuticas claras: pacientes no exacerbadores, exacerbadores eosinofílicos y exacerbadores no eosinofílicos. La inclusión de los eosinófilos en sangre como biomarcador permite una mejor selección de pacientes candidatos a corticoides inhalados y otras terapias dirigidas. Paralelamente, la guía refuerza el concepto de rasgos tratables, como la bronquitis crónica, la infección bronquial crónica, la eosinofilia, el tabaquismo activo o los problemas de adherencia y técnica inhalatoria, como objetivos específicos de intervención clínica.
En cuanto al tratamiento farmacológico, los broncodilatadores de larga duración (LABA y LAMA) continúan siendo la base del tratamiento de la EPOC estable. La combinación LABA/LAMA se recomienda de forma preferente en pacientes más sintomáticos o de alto riesgo. El uso de corticoides inhalados se restringe a pacientes con exacerbaciones frecuentes y perfil inflamatorio eosinofílico, con el objetivo de maximizar el beneficio clínico y reducir efectos adversos, especialmente el riesgo de neumonía. De nuevo, GesEPOC 2025 incorpora criterios explícitos para la retirada segura de corticoides inhalados en pacientes sin indicación clara.
La guía también actualiza las recomendaciones sobre terapias adicionales en los pacientes de mayor riesgo, incluyendo mucolíticos, macrólidos a largo plazo en pacientes seleccionados, tratamiento sustitutivo con alfa-1 antitripsina en casos de déficit confirmado y el papel emergente de los fármacos biológicos en subgrupos muy específicos. Estas opciones se presentan con criterios de indicación bien definidos para evitar el sobretratamiento y favorecer una medicina de precisión.
Finalmente, GesEPOC 2025 subraya la necesidad de un seguimiento clínico continuo y estructurado, basado en la herramienta de control, que ha sido desarrollada y validada en diversas cohortes. Como novedad se introduce por primera vez la nueva herramienta RADAR (medicación de Rescate, Agudizaciones, Disnea, Actividad física, Riesgo) para una evaluación cuantitativa del control clínico que permita tomar decisiones sobre el ajuste del tratamiento con el objetivo último de mejorar los sìntomas, reducir las exacerbaciones y optimizar la calidad de vida de los pacientes.
En conjunto, GesEPOC 2025 consolida un modelo de atención centrado en el paciente, integrando fenotipos, rasgos tratables y biomarcadores en la toma de decisiones clínicas, y constituye una herramienta clave para la práctica clínica basada en la evidencia en la EPOC.