ENTREVISTA AL DR. BORJA GARCÍA-COSÍO: «Debemos pasar de un modelo reactivo a uno predictivo y personalizado en la atención al paciente con EPOC»
El Dr. Borja García-Cosío es una de las figuras de referencia de la neumología española y un socio con una amplia trayectoria dentro de SEPAR, donde ha desempeñado diferentes responsabilidades científicas e institucionales. Investigador de reconocido prestigio, actualmente lidera diversos proyectos centrados en la EPOC, entre ellos iniciativas orientadas a la personalización del abordaje de los pacientes más complejos. En esta entrevista comparte su visión sobre la evolución de SEPAR, el papel de las nuevas generaciones y los retos que marcarán el futuro de las enfermedades respiratorias.
A lo largo de su trayectoria como socio de SEPAR, ¿cómo ha vivido la evolución de la Sociedad y cuáles cree que han sido los hitos más relevantes en su desarrollo?
Desde mi incorporación como residente hasta hoy he asistido a una transformación extraordinaria de SEPAR: de una sociedad científica muy sólida pero fundamentalmente nacional, a una organización moderna, influyente y con clara proyección internacional, especialmente hacia Europa y Latinoamerica. Entre los hitos destacaría la consolidación de las áreas de conocimiento y los PII (Programas Integrados de Investigación), el impulso decidido a la investigación clínica y traslacional, la elaboración de normativas y guías que han marcado estándares asistenciales, y la creciente interlocución con administraciones y agentes sociales. También ha sido clave la apuesta por la formación continuada y la digitalización.
Desde su experiencia ocupando distintos cargos dentro de SEPAR, ¿qué papel considera que juega hoy la Sociedad en el ámbito científico y asistencial en nuestro país?
Hoy SEPAR desempeña un papel vertebrador muy importante. Es un referente científico, generador de conocimiento y, al mismo tiempo, un agente clave en la mejora de la calidad asistencial. Sus guías de práctica clínica, documentos de consenso, registros y proyectos multicéntricos tienen impacto real en la práctica clínica. Además, ejerce como voz autorizada ante instituciones, contribuyendo a definir políticas sanitarias en enfermedades respiratorias.
¿Qué papel cree que deben tener los jóvenes neumólogos en el presente y futuro de SEPAR?
Los jóvenes son el motor del futuro de SEPAR, pero también son esenciales en el presente. Aportan innovación, pensamiento crítico y nuevas competencias, especialmente en áreas como la medicina de precisión, la digitalización y el manejo de datos. Deben ocupar espacios de responsabilidad progresiva y participar activamente en investigación y docencia.
¿Qué consejos daría a los profesionales jóvenes que se incorporan ahora a la Sociedad para aprovechar al máximo todo su potencial científico y humano?
Les diría que se impliquen desde el inicio: que participen en sus áreas, que se integren en grupos de trabajo y que aprovechen las oportunidades de formación e investigación. Es clave buscar mentores, trabajar en red y mantener una actitud curiosa y rigurosa. SEPAR no solo es una sociedad científica, es una comunidad profesional que facilita crecimiento humano y colaborativo. Yo estoy muy agradecido a SEPAR por su apoyo en mis primeros pasos como neumólogo, ayudándome con una beca Becario SEPAR a complementar mi formación investigadora en el Royal Brompton Hospital de Londres.
Actualmente está liderando algunos proyectos centrados en el paciente con EPOC. ¿En qué consisten estos proyecto y qué necesidades buscan cubrir en el abordaje de estos pacientes?
Actualmente trabajo en varios proyectos relacionados con EPOC: unos de investigación como el P4COPD, Early COPD, FANATIK, ROBOCOP, y otros relacionados con la gestión de los pacientes más complejos, como el proyecto de estándares de calidad asistencial para el paciente con EPOC grave no controlado. El objetivo de los proyectos que lidero se centra en el abordaje integral del paciente con EPOC desde una perspectiva personalizada. Integra fenotipado clínico, biomarcadores, evaluación funcional avanzada y herramientas digitales para seguimiento. Busca identificar mejor la heterogeneidad de la enfermedad y adaptar las intervenciones terapéuticas a cada paciente, además de optimizar la coordinación entre niveles asistenciales.
¿Qué impacto cree que pueden tener estos proyectos en la práctica clínica y en la organización de la atención a los pacientes con EPOC en los próximos años?
Creo que pueden contribuir a un cambio de paradigma: pasar de un modelo reactivo a uno predictivo y personalizado. Esto se traducirá en mejoras en el control de la enfermedad, reducción de exacerbaciones y una utilización más eficiente de recursos. También pueden favorecer nuevos modelos organizativos más coordinados y centrados en el paciente.
Recientemente, un trabajo liderado por su equipo ha sido reconocido por la revista CHEST como el artículo con mayor impacto en asma en 2025. ¿Qué supone este reconocimiento y qué implicaciones tiene este estudio en la personalización del tratamiento del asma grave?
Este reconocimiento supone una validación internacional del trabajo realizado por nuestro equipo y la red de centros de investigación que coordina la SEPAR. El estudio aporta evidencia relevante en la caracterización de pacientes con asma grave a través de la biopsia bronquial y en la selección de terapias biológicas. Sus implicaciones se centran en avanzar hacia una verdadera medicina de precisión, optimizando la elección del tratamiento en función de características clínicas y biomarcadores.
Mirando al futuro, ¿qué líneas de trabajo o iniciativas cree que deberían impulsarse desde SEPAR para seguir mejorando la atención a las enfermedades respiratorias?
SEPAR debería seguir apostando por la investigación colaborativa, la medicina personalizada y la integración de tecnologías digitales. Es fundamental reforzar los registros clínicos, la inteligencia artificial aplicada a la neumología y la continuidad asistencial. También será clave intensificar la prevención y la educación sanitaria, especialmente en patologías como EPOC y asma.
Desde un punto de vista más personal, ¿qué le ha aportado la Neumología a lo largo de su trayectoria?
La Neumología me ha dado una enorme satisfacción profesional y personal. Es una especialidad dinámica, con gran impacto en la calidad de vida de los pacientes. Me ha permitido combinar asistencia, investigación y docencia, y formar parte de una comunidad profesional comprometida y generosa donde he cosechado grandes amigos. Mis amigos de SEPAR son uno de mis mejores logros.
Sabemos que se dedica al 100% a su profesión pero, fuera del ámbito laboral, ¿qué otras aficiones tiene?
Aunque la profesión requiere mucha dedicación, intento reservar tiempo para la vida personal. Disfruto especialmente del deporte —por ejemplo tenis o senderismo—, viajar en moto, o simplemente tomar una cerveza con un amigo en un bar (si puede ser viendo al Real Madrid), actividades que me ayudan a mantener el equilibrio y a desconectar.