Que los trastornos respiratorios no nos quiten el sueño

Dr. Carlos Egea, neumólogo y coordinador del Año SEPAR 2025/26 de los Trastornos Respiratorios del Sueño
Infradiagnosticados e infravalorados, estas enfermedades crecen de 8 a 10% anualmente y forman parte del 50% de las dolencias con mayor índice de mortalidad en nuestro país. Desde SEPAR hemos preparado una serie de actividades para concienciar a toda la sociedad sobre estas patologías e impulsar los buenos hábitos de sueño.
“Mi marido no me deja dormir”, se queja Laura (60) con su enfermera del centro de salud. Pedro (65), su esposo, lleva años roncando, resoplando y, sin saberlo, en ocasiones su respiración se detiene. Además, suele levantarse frecuentemente a orinar durante la noche. Si bien esta situación a muchas personas les parece “normal”, no tendría que ser así. Las neumólogas y neumólogos sabemos que Pedro es uno de los aproximadamente 2 millones de personas que, en España, padecen algún trastorno respiratorio del sueño como la apnea del sueño (AOS). Una enfermedad poco diagnosticada, que puede tener consecuencias graves en la salud, como favorecer la obesidad y la diabetes, impulsar el enfisema pulmonar, la bronquitis crónica o los problemas neurodegenerativos o algunos tipos de cáncer.
Actualmente en España, 600.000 personas reciben tratamiento para este tipo de afecciones, y esta cifra no para de crecer, entre un 8 y un 10% anualmente. Los Trastornos Respiratorios del Sueño (TRS) forman parte de las enfermedades respiratorias, la tercera causa de muerte en España, por detrás de los tumores y las enfermedades del sistema circulatorio. Estas patologías tienen un gran impacto en la salud, la calidad de vida y el rendimiento social y laboral. Además, el no dormir bien, puede causar somnolencia y provocar accidentes tanto en el trabajo como en la carretera.
Ante este panorama, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha creado el “Año SEPAR 25-26 de los Trastornos Respiratorios del Sueño”, un año lleno de actividades para sensibilizar tanto al personal sanitario como a la población en general de estas enfermedades. Además, trabajaremos para que la Administración pública tome cartas en el asunto y promueva políticas de prevención y abordaje de los trastornos del sueño. Necesitamos crear conciencia en la sociedad sobre el hecho de que estas enfermedades tienen un impacto, personal y económico, tanto en las familias, como en el trabajo y en los centros de salud y los hospitales. Este año es una oportunidad para el bienestar de la ciudadanía al mejorar el sueño.